domingo, 24 de julio de 2016

"100% PURA VIDA" -Vikingos. Día de las familias


Domingo 24 de julio


Buenos días cabrerianos…
Qué gran día el de ayer… Acabé agotada de tanto brincar y comer hierba… No me acuerdo ni donde caí dormida… Bueno, creo que va siendo hora de levantarse a ver a quien conocemos hoy…
¡Qué frío no???... bbbbbbb… me tiembla la perilla… ¿Dónde estaré?... Burgos… ¿eres tú? ¿he vuelto a casa?...Ah, pues no… hay mar y no veo la Catedral por ningún lado.
Me buscaré entonces en mi globo terráqueo… a ver si me encuentro…
¡Ya lo tengo!... arriba, muy arriba del mapa, al norte de Europa…en Escandinavia…y estos son entonces…¡ los VIKINGOS!. Había oído contar muchas cosas sobre ellos…Hoy tendré que ponerme los cuernos de los domingos para estar a su altura…


Era el año 800 de nuestra era y aunque hace mucho tiempo que desaparecieron los vikingos, puede ser emocionante imaginarse saber cómo vivían y qué hacían…
Pero antes debo confesaros un secreto… Ya sé que mi aspecto sigue siendo muy juvenil, y más después de mi tatuaje… pero en realidad soy una cabra de edad y al llegar aquí lo primero en lo que pensé fue en cuando era una adolescente chiva y veía aventuras de vikingos en la tele…
Sería una suerte encontrarme con Vickie el vikingo… ¿vivirá aquí?... preguntaré a ver si alguien le ha visto…
-Don Vikingo… ¿por aquí hay alguien que se llame Vickie?... Y solté de un solo balido todo lo que recordaba sobre él:
Vickie,  es hijo del jefe del poblado, Halvar. Vickie es un niño pelirrojo, de poca estatura, enclenque y miedoso; todo lo contrario de lo que se espera de un guerrero vikingo (lo que a veces avergüenza a su padre), pero en cambio destaca por su gran inteligencia e imaginación. Cuando tiene una idea se toca la nariz. Estas ideas que le hacen diferente al resto de los vikingos las aprecia mejor que nadie su madre Ylva, y son las que atraen a su prima, Ylvie, y gracias a ellas siempre resuelve los problemas de los que le necesitan…
-Uff… creo que necesito un trago.
Dejé al vikingo… boquiabierto.
Y mirándome con cara de chupacabras me dijo:
-Pero que dices, Cabra… La historia que tu me cuentas es para niños… ¿no te doy miedo?...¡Los vikingos somos despiadados y crueles guerreros que sembramos el horror por donde pasamos!
-Pues no lo creo, búscame a Vickie y que me cuente su versión…
Marchó a buscarlo mientras yo observaba subida en un alto (como corresponde) , su bonito poblado costero de casitas de madera con chimeneas humeantes…
Y por allí venía… -¡Vickie amigooo!... Qué alegría verte!...Parece que no hubiera pasado el tiempo… siento rejuvenecer al verte,(claro, que mirándolo bien yo tenía 1.216 años menos en esta aventura…)… Pero dime… cuéntame la verdad sobre vosotros… Es que en el futuro tenéis una mala fama… Yo tengo una misión: contarles lo que nadie sabe sobre vosotros.
-Vale Cabra…¡Tengo una idea! … Pasarás el día con nosotros, compartiendo nuestras costumbres y luego tú decides qué contarles…
En realidad, los vikingos somos comerciantes y excelentes navegantes. Nuestros barcos no son los más fáciles de manejar, por su tamaño y peso y sin embargo hemos podido cruzar el Océano y llegar al polo norte muchas veces…
Los vikingos sabemos navegar en mar abierto y no sólo cerca de la costa como otros…
-Vickie, la historia os tratado injustamente… en mi tiempo, cuando pensamos en vikingos, imaginamos tipos sucios, ladrones,  con mucho pelo, crueles y ¡con cuernos!… Y esto de los cuernos, que conste que a mí me familiariza mucho con vosotros…Dije tratando de no hacerles enfadar…
-Cabra… temo desilusionarte… cuando en las películas os muestran a un vikingo con casco de cuernos es totalmente inventado… Pero no te preocupes, que cuerno más o cuerno menos no va a hacer que dejemos de ser familia.
Me sentí abatida… Se me cayó el mito sobre los vikingos… Y ya verás como ahora resulta que encima de no llevar cuernos, tampoco van a ser guerreros…
Vickie no paraba de tocarse la nariz mientras notaba mi cara de desilusión…
-Tengo otra idea, Cabra… te contaré en qué somos verdaderamente guerreros para que lo cuentes cuando vuelvas a tu tierra…
Somos guerreros en defender a nuestra familia…Para los vikingos la familia entera responde de los actos de sus miembros… y el mal comportamiento de uno de sus miembros hace responsable a la familia entera…Sobre todo a las madres. Los padres vikingos siempre están dispuestos a dar la vida por proteger la de sus hijos. Nuestras familias no sólo son padres e hijos, forman parte de ella otros parientes o personas que se acercan a nuestros hogares.
…Así que lo de “yo por mi hija ma-to” lo inventaron los vikingos y no la Esteban…ya me parecía a mi.
Y así fue…Me abrieron su casa y me colocaron un bonito collar: la cruz troll, para alejar de mí las criaturas del mal dijeron… Pues eha, bienvenida sea esa cruz.
Los vikingos resultaron ser además muy creyentes y tenían mucho respeto por sus dioses… Me sentaron en su mesa y me invitaron  a hacer una bendición dando gracias… Qué apuro… Cantar “tengo un hambre atroz” me parecía poco serio para la ocasión… Lo que sí estaba claro, a juzgar por sus caras y los alimentos servidos es que lo de comer como bárbaros… no era un mito..
Era el momento de buscar en mi mochila una solución rápida… Yo ya sabía que Jesús no me iba a fallar hoy tampoco… rebusqué y encontré el regalo perfecto para la ocasión.  Esta vez fue muy sencillo…Encontré una pequeña Cruz de madera que puse en el cuello del padre vikingo. Luego saqué un papelito doblado en mil trozos que confiada me puse a leer como bendición…
“Qué prejuicios tenemos ante quienes no son como nosotros, ante los  que creemos menos listos, los que no opinan igual, los que no viven de acuerdo a nuestras costumbres, los pobres, los forasteros, los de otros equipos , los que tienen familias diferentes a la nuestra, los de otras religiones. La verdad es que, por muy creyentes que seamos y por muy buenas ideas que tengamos, ninguno de nosotros sabe de veras por qué estamos aquí, por qué las cosas son como son. Así que disfrutemos, compartamos y aprendamos unos de otros. Nosotros también somos los «diferentes» para otros. Vamos... inventemos otro espacio, que en la mesa de la vida hay sitio para todos...”
…Les gustó mi bendición…y empezamos a comer como si no hubiera mañana…
Qué razón tenía Jesús cuando pensó que debía de comenzar este viaje…Menos mal que le hice caso…

Pasé un gran día con los vikingos disfrutando de su hospitalidad y para demostrarme su gran acogida y hacer que me sintiera parte de su familia…Vickie tuvo la idea de que ese día… sí llevaran todos casco con cuernos.


Padres... ¡qué majos!...Hoy me lo ponéis muy fácil porque no os tengo que contar lo que hemos hecho por aquí... Habéis podido verlo con vuestros propios ojos y sobre todo sentir y compartir todas las emociones que envuelven a laCabrera.

Deciros únicamente que cuando os habéis ido  vuestros hijos no han quedado tristes pero sí que se ha notado un vació... ¡eso es lo bueno!.Podéis estar muy orgullosos de todos ellos...son geniales.

Aunque os he visto que no habéis dejado de hacer fotos, yo no puedo quedar mal con mi responsabilidad aquí, así que os dejo ya mi aportación de lo vivido...


Mientras os esperaban poniéndose más guapos aún.














Monitores de los MAX

Monitores de los MIX




En nombre de cada uno de los que aparecemos en la foto solamente puedo decir...  ¡¡GRACIAS POR VENIR!!

Recibid esta noche desde laCabrera nuestro "ABRAZO COLECTIVO"





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